18 de enero de 2013

El sindrome de cushing en los perros

El sindrome de cushing en los perros
Escrito por J.E. Zaldívar, veterinario   
Si vuestro perro tiene más de 6 años, y en un momento determinado comienza a beber más agua de lo habitual, lo que conducirá a un aumento de la diuresis, os pide más comida de la que debería ingerir, presenta zonas del cuerpo con una alarmante falta de pelo, y jadea más de lo normal sin causa que lo justifique, necesitará una visita al veterinario, que seguro tendrá en cuenta la posibilidad de que padezca un síndrome de Cushing.
El síndrome de Cushing se utiliza para denominar a un conjunto de síntomas y de alteraciones biológicas que son debidas a una elevación crónica de glucocorticoides en el organismo. Es la alteración hormonal (endocrinopatía) más frecuente en los perros adultos, de más de 10 años, aunque se han descrito numerosos casos en perros a partir de los 6 años. Hay casos documentados en perros de 1 año. Se trata de un proceso crónico que puede dar lugar a complicaciones inherentes (particularmente diabetes mellitus). Los síntomas cutáneos asociados son inconsistentes, pero en cualquier perro con alopecia cutánea, el síndrome de Cushing debe ser tenido en cuenta.

Origen

El origen se puede encontrar en:
  1. La glándula hipófisis, también llamada pituitaria
  2. En las glándulas suprarrenales o
  3. Puede ser secundario a la utilización médica de glucocorticoides para tratar determinadas enfermedades en el perro.
En condiciones normales de salud, la glándula hipófisis secreta ACTH, que a su vez estimulará la producción de cortisol por la glándula suprarrenal (en realidad son dos glándulas situadas en zonas muy próximas a cada uno de los riñones). En circunstancias patológicas, es decir cuando hay Cushing, esta normalidad en cuanto a la producción de hormonas se verá alterada, como podréis comprobar a lo largo del artículo.
1. Hipófisis
Cuando los síntomas tienen su origen en un exceso de producción de ACTH por la glándula hipófisis, la enfermedad recibe diferentes nombres: hipercorticalismo de origen hipofisario (HCH o HDP), sindrome de Cushing secundario, o enfermedad de Cushing. Podemos decir que es la presentación más frecuente, ya que representa el 80%-85% de los casos.
La presencia en la glándula hipófisis de un adenoma (tumor), o la hipertrofia de la misma, incrementará la producción de una hormona que recibe el nombre de adreno-córtico-tropa (ACTH).
Esta hormona se fabrica en las cantidades adecuadas a las necesidades del organismo, pero la presencia de un tumor o de un aumento de tamaño de la hipófisis, hace que se produzca en mayor cantidad. Y la consecuencia lógica de este aumento patológico de ACTH será que a su vez se produzca más cortisol en la glándula suprarrenal (ver ilustración).
  • Casi el 50% de los perros con HCH tienen tumores de menos de 3 mm de diámetro
  • La mayoría de los restantes perros afectados los tienen de 3-10 mm de diámetro.
  • Un porcentaje reducido de pacientes (10%-20%) tienen tumores voluminosos que superan los 10 mm. Estos tumores más grandes pueden comprimir o invadir las estructuras adyacentes a la hipófisis y producir signos neurológicos a medida que se expanden dentro del hipotálamo (glándula próxima a la hipófisis y que produce la hormona precursora de la ACTH, que se reconoce por las siglas CRH).
Parece existir una predisposición genética en el desarrollo de tumores de hipófisis (adenomas) especialmente en los perros de raza caniche.
2. Glándulas suprarrenales
El síndrome de Cushing de origen suprarrenal, también llamado síndrome de Cushing primario, es más raro, y representa el 15-20% de los casos. Se produce como consecuencia de la existencia de un tumor (TS) que afecta a la corteza de la glándula suprarrenal y que provoca la descarga en cantidades excesivas de cortisol. El 40% de los tumores son adenomas, y el 60% son carcinomas. Como curiosidad os diré que, se ha descrito un caso de Cushing inducido por la dieta. Estos carcinomas de la corteza de la glándula adrenal pueden invadir otras estructuras como riñón, hígado, vena cava o hacer metástasis hematógenas hacía el hígado y pulmón.
No es muy frecuente encontrar tumores en las dos glándulas adrenales. La hiperplasia de las adrenales también se ha identificado en los perros como causa del Cushing. Los tumores adrenales son autónomos y funcionales, y por tanto secretan grandes cantidades de cortisol independientemente del control de la hipófisis ejercido a través de la producción de ACTH.
3. Glucocorticoides
El tercer origen del Cushing es lo que recibe el nombre de iatrogénico. Está ligado al uso de corticoesteroides por vía oral, parenteral o tópica, y también al uso de medicamentos que contienen progesterona o sus derivados. Se trata de perros que han sido tratados con estos fármacos para controlar problemas alérgicos o inmunomediados.
También se puede desarrollar como resultado de la administración de medicamentos oculares, óticos o cutáneos que contengan glucocorticoides en especial en perros pequeños (menos de 10 kg) tratados de forma crónica. En estos perros los resultados de la prueba de estimulación con ACTH (ver diagnóstico) son compatibles con un hipoadrenocorticismo espontáneo (descenso del cortisol en sangre) a pesar de que las manifestaciones clínicas sean las de un hiperadrenocorticismo.

Predisposición racial

Existe una predisposición racial:
  • En el hipercorticalismo de origen hipofisario (HCH): Caniche Enano, Teckel, Boston Terrier, Bobtail. Podemos decir que, el HCH ocurre con mayor regularidad en perros pequeños (el 75% pesa menos de 20 kg).
  • Los tumores de corteza suprarenal son más frecuentes en Yorkshire Terrier, Caniche Enano, Teckel, y Pastor Alemán.
  • Uso de glucocorticoides: el iatrogénico se da más en Pastor de los Pirineos, Bóxer, y Caniche.
Síntomas generales

El síndrome de Cushing se caracteriza por un gran polimorfismo clínico, asociando síntomas generales y cutáneos. Los síntomas generales son constantes y variados, pues los glucorticoides actúan sobre el metabolismo de distintos órganos.
Los síntomas de aparición progresiva (a lo largo de meses e incluso años) preceden generalmente a los síntomas cutáneos:
  • Lo primero que se suele presentar es un aumento en la ingestión de agua (polidipsia), y un aumento en la eliminación de orina (poliuria).
  • El perro tendrá más apetito y por tanto comerá más (polifagia).
  • Se podrá apreciar lo que se conoce como amiotrofia (atrofia muscular), laxitud de los ligamentos (origen de la ruptura espontánea del ligamento cruzado anterior de la rodilla), letargia, distensión abdominal (abdomen péndulo).
  • La palpación abdominal revela con frecuencia la existencia del aumento del tamaño del hígado (hepatomegalia).
  • Más raramente se suele observar disnea restrictiva (el perro jadea más de lo normal), intolerancia al esfuerzo, y alteraciones de la reproducción (ausencia de celo, atrofia testicular, y a veces virilización de las hembras).
Las complicaciones pueden constituir a veces el único signo indicador (hipertensión arterial, tromboembolia, diabetes mellitus, alteraciones nerviosas y del comportamiento, y síntomas ligados a endocrinopatías asociadas (hipotiroidismo secundario). En los caniches pueden aparecer miotonias (contracción prolongada e indolora de ciertos músculos) de las que el perro no se recupera cuando se controla el hiperadrenocorticismo
  • Los signos neurológicos pueden aparecer en perros con HCH como resultado de la presencia de una masa en la hipófisis en crecimiento o expansión dentro del tálamo o del hipotálamo. Estos signos se traducen en embotamiento e indiferencia, inapetencia, andar desorientado, ataxia, presión de la cabeza contra objetos, marcha en círculos y alteraciones del comportamiento. En caso de que haya una compresión marcada del hipotálamo, se presentan las anormalidades relacionadas con la disfunción del sistema nervioso autónomo, incluyendo adipsia (inhibición en el deseo de ingerir agua), pérdida de la regulación térmica, frecuencia cardiaca errática e incapacidad para despertarse de un estado soporífero.
  • Otras complicaciones que puede presentar un perro con síndrome de Cushing son tromboembolismo sistémico, pielonefritis (infecciones de riñón), cálculos vesicales, glomerulopatía, insuficiencia cardiaca congestiva, pancreatitis, diabetes mellitus, y tromboembolismo pulmonar (el tromboembolismo pulmonar provocará aflicción respiratoria aguda, ortopnea -sensación subjetiva de falta de aire con incapacidad de respirar correctamente en decúbito supino-, y con menor asiduidad pulso yugular). Las placas de tórax normales en un perro que presenta disnea deben hacernos sospechar de tromboembolismo pulmonar.
Síntomas cutáneos

Sobre los síntomas cutáneos os puedo decir que:
  • la epidermis se hará más fina,
  • los vasos dérmicos se vuelven más frágiles,
  • la cicatrización está retardada, y por último
  • la inmunosupresión inducida por los glucocorticoides favorece la aparición de sobreinfecciones bacterianas o fúngicas.
Los síntomas cutáneos en el 60%-70% de los casos son inconstantes y variados. Se caracterizan por una alopecia bilateral, simétrica y no pruriginosa que afecta principalmente al tronco, pero pueden estar afectadas además otras zonas (alopecia del puente nasal, frecuentemente observada en el caniche y Yorkshire), piel fina e hipotónica, estrias, comedones parduzcos en el vientre, flebectasia (dilatación y proliferación de vasos sanguíneos) caracterizada por máculas hemorrágicas, calcinosis cutánea (presencia de pápulas y placas muy eritematosas e inflamatorias duras, pruriginosas y dolorosas, sobre las que resaltan concreciones amarillentas que son sales cálcicas). Se observa con frecuencia hipermelanosis localizada o difusa (oscurecimiento de la piel).

Las complicaciones cutáneas son frecuentes y constituyen a veces un signo indicativo de la enfermedad. Las más frecuentes son las infecciones bacterianas (foliculitis, pioderma superficial extensa, celulitis) o fúngicas (dermatofitosis generalizada, dermatitis por Malassezia), demodicosis. En las hembras la presencia de circunmalanomas debe hacer sospechar de un síndrome de Cushing.

El picor o prurito está presente en el 25% de los casos, y es consecuencia de las complicaciones comentadas: pioderma, demodicosis, Malasezzia, y sobre todo calcinosis
Diagnóstico
Se debe de realizar un recuento celular en donde normalmente nos vamos a encontrar alteraciones en el número de los diferentes tipos de glóbulos blancos: aumento de los neutrofilos (neutrofilia), descenso del número de linfocitos (linfopenia) y descenso de número de eosinofilos (eosinopenia).
El diagnóstico incluye, además de los síntomas que presenta el perro, una serie de pruebas muy específicas.
En la bioquímica general es frecuente encontrarnos con aumento de la fosfatasa alcalina (ALKP) hasta en el 90% de los casos. Otras anomálias bioquímicas incluyen la elevación de la ALT (alanino-amino-transferasa), moderado aumento de la glucosa (por insulinoresistencia periférica, de donde viene la predisposición a la diabetes mellitus de los perros afectados por Cushing), aumento del colesterol y de los trigliceridos, descenso de la urea (por aumento de la diuresis) e hipotiroxinemia (valores de hormonas tiroideas por debajo del rango normal), en el 70% de los casos.
  • El análisis de orina indicará disminución de la densidad urinaria (inferior a 1010) en aproximadamente el 85% de los casos, y con mucha frecuencia aparecerá glucosa en la orina, infección urinaria y la presencia de cristales de oxalato cálcico.
  • La radiografía abdominal permite visualizar en el 30% de los casos, la calcificación de los TS (tumor de la corteza de la glándula adrenal) y el aumento del tamaño del hígado.
  • En determinados casos, las placas de torax, permiten identificar calcificaciones ectópicas traqueo-bronquiales y posibles metástasis de tumores suprarenales.
  • La biopsia de las lesiones cutáneas nos permitirá en algunas ocasiones establecer si son o no provocadas por un Cushing, pero no nos permitirán saber si la causa está en la hipófisis, en las adrenales o es iatrogénico.
  • Dado que los valores del cortisol a lo largo del día son muy variables, una determinación aislada de esta hormona no tiene ningún valor diagnóstico. Por ello son necesarias pruebas muy especializadas: 
    • Determinación de cortisol, estimulación con ACTH, y posterior determinación de cortisol en el tiempo y forma que está protocolizado.
    • Ratio cortisol libre urinario respecto a creatinina urinaria (RCCU)
    • Inhibición con dexametasona a dosis bajas: Determinación de cortisol antes y después de la inyección de dexametasona respetando los tiempos establecidos para este tipo de prueba.
    • Inhibición o supresión con dexametasona a dosis altas: la prueba es semejante a la anterior pero la dosis de dexametasona inyectada es mayor.
    • Determinación de valores basales de ACTH por radioinmunoensayo (RIE), análisis inmunorradiométrico (IRMA) y análisis inmunominométrico (ILMA).
    • Pese a la mejora de la sensibilidad y especificidad de las nuevas técnicas de medida de la ACTH, hay pocos estudios sobre la eficacia de este parámetro para el diagnóstico del Cushing. La determinación de la ACTH inmunoluminométrica (Inmulite ACTH) se utiliza para diferenciar entre Cushing de origen adrenal o hipofisario.
  • La ecografía de las glándulas suprarenales requiere de un ecografista muy experimentado, pero los progresos técnicos realizados en el ámbito del diagnóstico por imagen hacen de ella una técnica de primer orden en el establecimiento de un diagnóstico diferencial. Evidentemente no debe ser realizada antes de que se hayan realizado las pruebas anteriormente citados, sino cuando estas indiquen que hay un síndrome de Cushing.
  • La tomografía computerizada, y la resonancia magnética pueden resultar también sumamente útiles para la visualización de la hipófisis y de las suprarrenales.
Pronóstico y tratamiento
El pronóstico dependerá de la causa que origine el síndrome:
1.- El hiperadrenocorticismo de origen hipofisario
  • Dará lugar a una supervivencia media de 2 años (3 semanas a 7 años) tras el diagnóstico. Las recaidas en el tratamiento son frecuentes (57%). Es importante apuntar que el 60% de los perros tratados muere por otro problema diferente del síndrome de Cushing. En el síndrome de Cushing de origen hipofisario existen varias opciones terapéuticas:
    • reducción de la capacidad secretora de las glándulas suprarrenales (o.p´DDD),
    • destrucción química de la corteza de las glándulas suprarrenales que es donde se produce el cortisol (o.p´DDD),
    • reducción de los signos clínicos mediante tratamientos hipocortisolemiantes (trilostano, ketoconazol),
    • destrucción de adenomas hipofisarios por radioterapia tras la identificación del tumor por tomografía, que se podría asociar a la eliminación parcial o total de la hipófisis
  • Tratamiento
    • Cirugía: la extirpación de la hipófisis (hipofisectomía) se considera el tratamiento principal en la universidad de Utrech para el tratamiento de microadenomas o de las hiperplasias hipofisarias. Teniendo en cuenta la agresividad de este tipo de cirugías, y analizando los resultados publicados, preferimos no proponer este tipo de tratamiento y optar por los medicamentos o la radioterapia hipofisaria, a pesar de que en medicina humana es el tratamiento de elección y sus resultados suelen ser excelentes.
    • La radioterapía hipofisaria se reserva para los animales afectados de macroedemas hipofisarios diagnosticados por tomografía o por resonancia y con riesgos de complicaciones neurológicas, y además no dispensa del tratamiento médico. La radioterapia en España, es por el momento, muy difícil de realizar por la falta de centros con la infraestructura necesaria.
    • El ketoconazol, es caro a la dosis que debe utilizarse para tratar el Cushing (15 mg/kg/12 horas), y el riesgo de toxicidad tampoco es desdeñable. Por otro lado los resutados obtenidos suelen ser decepcionantes, aunque su uso para el tratamiento paliativo de las metástasis tumorales y para la estabilización preoperatoria puede resultar interesante. Debo decir que una presentación de un medicamento veterinario que contenía está molécula ha sido retirado recientemente.
    • L-deprenil: es un fármaco utilizado en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson en el hombre. No es aconsejable su uso para tratar el Cushing hipofisario (HCH). Podemos decir que tan sólo resulta efectivo en el 20% de los casos.
2.- Si la causa es un tumor suprarrenal, el pronóstico dependerá de la naturaleza del tumor y de su localización.
  • El 75% de los perros intervenidos quirúrgicamente sobrevive. En caso de ausencia de metástasis, y tras la eliminación mediante cirujía, el pronóstico es el mismo para los adenomas o los carcinomas (4 años de supervivencia media).
  • Tratamiento
    • En caso de tumores suprarrenales el tratamiento de elección es la cirugía, después de analizar su grado de extensión, pero la terapía médica también puede ser eficaz. Tras la extirpación el perro padecerá hipocorticismo pues la glándula suprarrenal contralateral a la tumoral está atrofiada y por tanto no es funcional. Hasta que haya una recuperación de la funcionalidad de la glándula operada, el perro tendrá que estar muy bien controlado, y tratado con corticoesteroides ya que se le habrá provocado un Adisson temporal.
    • Cuando la cirugía es imposible se tratará con o.p´DDD o con trilostano.
      • El o.p´DDD (mitotane o lisodren) actúa destruyendo selectivamente determinadas zonas de la corteza de la glándula adrenal. Es un fármaco derivado del DDT y es un potente adrenocorticolítico.
      • El trilostano es un esteroide sintético sin ninguna actividad hormonal que bloquea la síntesis de cortisol por parte de la suprarrenal, además de los mineralocorticoides y hormonas sexuales suprarrenales. Es el tratamiento de elección en los países en los que está autorizado su uso (Francia, Gran Bretaña, y España). En la actualidad se recomienda administrarlo por la mañana con un poco de comida. La mejoría en los perros se observa muy rápidamente en el 70% de los casos, pero debemos decir que la dosis útil es sumamente variable, tanto que oscila entre 6 y 50 mg/kg día (media final de 16 mg/kg). Las dosis iniciales son las establecidas por el fabricante en una sola toma al día, pero en caso de tener que aumentarlas por no conseguir el efecto esperado, se recomienda suministrarlo cada 12 horas. Curiosamente su uso produce un aumento del tamaño de las glándulas adrenales, dato que debe ser tenido en cuenta en los perros que están recibiendo este tipo de medicación, y que son controlados por ecografía. Los efectos secundarios son muy raros, aunque se han descrito muertes bruscas en teckel con insuficiencia cardiaca y con necrosis suprarrenal aguda. En la mayoría de los perros, los efectos secundarios son leves y autolimitantes: diarrea, vómito, letargo, y alteraciones en los electrólitos. El efecto hipocortisolemiante producido por el trilostano es interesante en el caso de tumores suprarrenales que no puedan ser extirpados. En estos perros se suele observar una clara mejoría clínica en al menos, 80 semanas. El problema del uso del trilostano está en su alto precio.
3.- Si el origen es iatrogénico el pronóstico es bueno, si bien la curación puede ser lenta (varios meses). El Cushing iatrogénico no requiere ningún tratamiento, salvo la interrupción de la administración de corticoesteroides, pero de forma lenta y bajando las dosis lentamente. En caso de imposibilidad de cesar la dicha terapia, es aconsejable establecer un protocolo de días alternos.

El contenido de esta sección sobre la salud de los animales de compañía debe entenderse como meramente informativo, y en concepto de consejos de previsión. Aunque realizado por profesionales, en ningún caso debe utilizarse como pauta de diagnóstico o medicación por parte del propietario: LA ÚNICA Y ÚLTIMA PALABRA LA TIENE TU VETERINARIO.
 

16 de enero de 2013

Consejos para cuidar bien de tu Perro Bóxer

Consejos para cuidar bien de tu Perro Bóxer


Para aquellos que tienen en su casa un Perro Bóxer escribo este artículo, con algunos consejos para proveer a este precioso animal de una vida saludable y llena de alegría.
El Bóxer es un animal muy enérgico que necesita tener una rutina diaria con actividades y mucho movimiento para mantenerse mental y físicamente en forma. Por esta razón es muy importante que ni un sólo día olvides llevarlo a realizar su paseo diario y tampoco que se te olvide jugarle, pues estos perros también tienen la característica de ser sumamente juguetones.
El paseo debe ser largo, siempre hay que tener en cuenta la edad del ejemplar, pero ten en cuenta que la mayoría de ellos tienen una resistencia bastante sólida y disfrutan mucho de corretear.
Es importante que tengas en cuenta que los paseos de un Bóxer deben de corta duración y repetirse varias veces al día, ya que esta raza de joven tiene los huesos blandos y hasta los 14 meses de edad su estructura musculoesquelética es más vulnerable, razon por la cual el animal no debe ser sometido a fuertes cargas. Deben también evitarse los juegos bruscos que exijan torciones o giros rotundos del cuerpo. Por otro lado, cabe aclarar, que el deporte de la natación puede ser muy adecuado para fortalecer su organismo, por lo cual si tienes la posibilidad de brindarle a tu Bóxer esta rutina, le eras un gran bien.
Si su perro ya es adulto tenga en cuenta que estos perros son excelentes compañeros de footing y este ejercicio en un Bóxer adulto puede ser muy saludable; debes tener en cuenta que las mejores superficies para las articulaciones de tu Bóxer son las planas y suaves, por lo tanto escoge un terreno que goce de estas características para evitar posteriores complicaciones en el organismo de tu mascota.



BoxerEs muy importante que tengas en cuenta que la mejor manera de establecer lazos estables entre tú y tu mascota es compartiendo mucho tiempo con él, y para esto qué mejor momento que estar presente durante el paseo. Es probable que tu Bóxer se ponga muy contento cuando vea que te dispones a salir, si le demuestras que ese momento tambi´ne es gratificante para tí, tu mascota lo notará y sentirá que disfrutas de su compañía lo cual, es muy importante para él.
Por otro lado, si tienes tiempo y lo deseas puedes anotarte en un curso de obediencia o de Agility, a fin de incentivar a tu Bóxer a aprender cosas nuevas cada día y poner a prueba sus capacidades, de modo que podrás lograr un excelente ejemplar, obediente, cariñoso y feliz. Debes recordar que este entrenamiento no debe iniciarse hasta que el Bóxer no esté completamente desarrollado.
Si tienes en cuenta estas cosas, tendrás un Bóxer que desarrolle la actividad adecuada, gaste sus energías de una manera positiva y harás más evitable un trastorno de ansiedad y/o de agresividad.

12 de enero de 2013

El sindrome del perro negro.

EL SÍNDROME DEL PERRO NEGRO

por oakley originales
¿Qué es un síndrome?
Nos suena a enfermedad por la primera entrada del diccionario de la Real Academia:
1. Conjunto de síntomas característicos de una enfermedad.

Además síndrome es:
2. Conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada.


Esta segunda definición es la que vamos a utilizar.

A la hora de elegir un perro, su color es lo de menos, lo que realmente importa es su carácter, su salud... ¿verdad? Debería ser así, pero la realidad es que los perros -y los gatos- negros tienen muchas menos posibilidades de ser adoptados que los perros de colores más claros, es el Síndrome del Perro Negro.
Este prejuicio sobre su pelaje es conocido en todas las protectoras de animales. En cualquiera de ellas nos puede contar como animales perfectamente sanos, amigables y sin ningún problema pasan años en sus instalaciones porque nadie los elige debido a su color. En los centros oficiales en los que se mata a los animales después de un período determinado, esto supone que miles de perros mueren cada año por haber nacido con la “desgracia” de tener el pelo negro.
Si además de ser negro el perro es de gran tamaño, sus mínimas posibilidades de ser adoptado se reducen casi a la nada.
La Asociación Antropológica Kroeber de la Universidad de Berkeley ha estudiado este fenómeno, llegando a la conclusión de que existen diversos motivos:
El primero de ellos es el cultural: En cualquier película en la que se quiera representar un perro amenazador, veremos un gran perro negro. Este estereotipo se encuentra tan grabado en nuestro inconsciente que difícilmente creeríamos que un perro es peligroso si nos mostraran un perro blanco. En la pantalla el perro que ataca al protagonista es negro; el perro que acompaña al pandillero es negro; el perro al que los alienígenas han contagiado un virus y se convierte en un monstruo mutante es negro.
El color negro absorbe la luz, lo que reduce la definición de sus rasgos y “dificulta la lectura de sus expresiones faciales”, lo que disminuye las posibilidades de que un adoptante conecte emocionalmente con el animal en el breve instante que se dedica a echar un primer vistazo a cada perro durante la visita a una protectora. Por supuesto, los que hemos convivido con un perro negro sabemos que un perro negro es igual de expresivo que uno blanco. Un perro negro es exactamente igual a otro de cualquier color.
Por la misma razón de la absorción de la luz, los perros negros son más difíciles de fotografiar. En muchas ocasiones los adoptantes hacen una primera selección de los perros de una protectora a través de su web; si las fotografías de los perros negros no son buenas, los descartarán. Recomendamos visitar nuestro artículo de consejos para fotografiar animales.
Las protectoras conocen bien este problema e intentan promocionar a sus perros negros colocándoles bandanas o pañuelos de colores, situándoles en las primeras jaulas, evitando poner varios perros negros juntos, para resaltar sus personalidades individuales, cuidando sus fotografías en los webs e, incluso, reduciendo las cuotas de adopción.
El síndrome del perro negro es tan conocido que en Estados Unidos hay varios webs dedicados al tema donde, incluso, los humanos que viven con perros negros quedan para pasearlos juntos, debido a que humanos que viven con perros de otros colores rechazan que los perros negros se acerquen a los suyos
En nuestras manos está acabar con este prejuicio (Prejuicio: opinión previa y tenaz,
por general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal) contra los animales negros. La vez que visite una protectora para elegir un amigo, sea consciente de que–inconscientemente- puede pasar por alto a los perros negros. Quizá sea usted la persona que pueda ver su alma en lugar de su color.





10 de enero de 2013

NIÑOS Y CACHORROS

NIÑOS Y CACHORROS
Estamos acostumbrados a ver en los medios de comunicación fotografías de niños y cachorros juntos y felices, la realidad es que el tiempo que pasan juntos debe realizarse bajo la tutela constante de adultos o puede traer consecuencias no deseadas tanto para unos como para otros.
por andy carter
Los niños cuando juegan corren -y caminan- sin dirección y sin prestar atención a su entorno, alocadamente, como niños. Los cachorros exactamente igual. Tener a ambos juntos sin supervisión puede resultar en un grave accidente para el cachorro -o un perro adulto de tamaño pequeño-. Si un niño se cae, o es pisado o empujado por otro niño, se levantará generalmente sin más problema que algún arañazo o alguna lágrima. Si un niño se cae sobre un cachorro o un perro pequeño es muy probable que el perrito resulte herido -o peor-.
  • No deje que un niño corra donde haya un cachorro o un perro pequeño. Ni siquiera vigilado por un adulto.
  • No deje que persiga a los perritos.
  • Permita que juegue con ellos sólo en espacios reducidos, prestando atención a sus movimientos y siempre bajo atenta supervisión de adultos.

Acercarse con cuidado.

Los niños generalmente son activos y bulliciosos. Los perros pueden verse contagiados por este exceso de entusiasmo en sus movimientos y voces. Recordemos al niño que camine de una forma tranquila y relajada cuando esté cerca o se aproxime a un perro. Al mismo tiempo, enseñe a su perro a acudir a su llamada incluso cuando su entorno esté lleno de estímulos infantiles.


No llevar en brazos.


No permita que los niños levanten del suelo o lleven en sus brazos a ningún perro, independientemente de su edad o tamaño. La mayoría de los niños no saben cómo hacerlo, y sin querer puede causar lesiones al perrito. Además, cuando los cachorros -o perros pequeños- se sientan incómodos intentarán zafarse utilizando incluso sus dientes y sus uñas para liberarse. El resultado probable es que el niño soltará el cachorro de cualquier modo, quien puede resultar gravemente herido en la caída.


Tocar y acariciar correctamente.


Muchos niños no son conscientes de que el cachorro que tienen cerca no es igual que los peluches con los que están acostumbrados a jugar. Llevados de la emoción del momento pueden pellizcarles o tirarles de la piel, orejas y rabo. Los perros pueden ponerse nerviosos si ven una mano cerca de sus ojos y orejas, además de disgustarles las palmaditas rápidas. Prefieren palmadas lentas, principalmente en la espalda o pecho. Los niños que se acercan a un perro y le dan palmaditas en la cabeza están poniendo a prueba la paciencia y autocontrol del can. Evitémoslo.


Prohibir los abrazos.


A los perros no les gusta que les abracen, para ellos es un gesto que va unido al dominio y al apareamiento. Además, los niños pueden abrazar con excesiva fuerza a un cachorro o un perro pequeño, pudiendo incluso provocarles lesiones tan graves como rotura de la caja torácica, además del riesgo mencionado de que el perrito arañe o muerda al niño intentando liberarse.


Respetar el espacio personal y los deseos del perro.


En ocasiones los perros -igual que los humanos- quieren que les dejen tranquilos. No debemos permitir que los niños se acerquen a los perros cuando estén comiendo o durmiendo. Un perro que es despertado repentinamente por una mano sobre él puede tener una reacción involuntaria de mordisco. Tampoco debemos permitir que utilicen a los perros como almohada, cualquiera de los dos podría sofocarse mientras duermen. Ni que jueguen a vestir al perrito, ni a maquillarle o hacerle peinados. El mercado está lleno de muñecas que cumplen ese objetivo.


Nada de juegos bruscos, ni peleas, ni carreras, ni saltos.


En todo momento, incluso bajo supervisión, debemos impedir cualquier juego que implique agresividad. Debemos prohibir de modo estricto que un niño arrastre, tire, empuje, luche, cabalgue, golpee o ruede por el suelo con un cachorro o un perro pequeño, ni siquiera aunque sea de manera lúdica. También debemos evitar el juego de tira y afloja (en el que el perro sujeta un extremo de una cuerda o juguete y el niño el otro extremo). De otra parte, tampoco debemos permitir que el perro salte, persiga o se abalance sobre un niño.


Uso correcto de órdenes.


Los niños deben utilizar las mismas órdenes que los adultos, y hacerlo de un modo respetuoso, sin confundir al perro con un juguete eléctrico. Debemos estar seguros de que el perro ha aprendido correctamente una nueva habilidad antes de permitir que el niño la utilice.


No se grita, ni se insulta, ni se cogen berrinches.


Los niños son incapaces de contener sus emociones. Si han tenido un mal día en el colegio pueden pagarlo con el perro. O si no han conseguido algo que querían, lanzarle un objeto para liberar su frustración. También un cachorro puede tener un rato de energía imparable. En estos momentos lo mejor es que tanto el perro como el niño pasen un tiempo separados para reflexionar.
por girl reporter
Si enseñamos tanto al perro como al niño a comportarse correctamente, y supervisamos siempre que estén juntos, conseguiremos que desarrollen una relación estrecha y feliz.

Fuente guau.com

8 de enero de 2013

El poder de las proteínas

El poder de las proteínas


Es el nuevo milenio y las proteínas son las reinas. Consulte varios de los libros más vendidos sobre nutrición en la librería local y podrá leer acerca de la importancia de esta fuente de aminoácidos. Es por esta razón que los científicos atribuyen a las proteínas la participación en cada proceso de la actividad celular. Por ejemplo, son esenciales para desarrollar los músculos y estimular el sistema inmunológico. Esto ocurre también en su perro. Sin las proteínas, luchará para contar con la fuerza muscular necesaria para cazar animales salvajes o incluso caminar por la cuadra de su casa. (Por lo general, la ausencia de proteínas en la dieta causa retrasos mentales y malformaciones, como se puede observar en muchas partes del Tercer Mundo). Sin embargo, es igual de importante que se incluyan proteínas en la dieta de un perro para asegurarse de que su mascota reciba el tipo correcto de proteínas. En Eukanuba, reconocemos esto e incluimos en nuestros alimentos sólo nuestros mejores ingredientes como pollo, cordero, pescado y huevo totalmente naturales. A continuación, se describe cómo diferenciar a las mejores proteínas del resto:
Las mejores proteínas provienen de animales
Las proteínas de la más alta calidad provienen de animales y se encuentran en productos como hígado de pollo, harina de pescado y callos de cordero. Dicho esto, muchas empresas de alimentos para perros incluyen en sus fórmulas proteínas vegetales en lugar de animales. En pocas palabras, es más barato producir el alimento. Pero lo barato sale caro: alimentarlo con algunas de estas proteínas puede reducir la masa muscular y aumentar la grasa corporal. Sin embargo, no nos crea a nosotros: los veterinarios coinciden en que el 90% de las proteínas de los alimentos para perros deben provenir de animales.*
Cómo leer las etiquetas de los alimentos para perros
No obstante, si el tipo de proteínas es tan importante, ¿cómo puede saber si lo que se incluye en el alimento de su perro es de alta calidad? Leer la etiqueta ubicada en la parte trasera del envase del alimento para su perro puede darle una idea, pero deberá primero decodificar el significado detrás de estos envases de la industria.

  • Si los ingredientes indican que el alimento está hecho "con" productos de carne, es posible que sólo contenga 3% de carne.
  • Las marcas que tienen el nombre de una fuente de proteínas en el título, como "fórmula de carne de res", indican que el 25% del producto es carne de res.
  • Fíjese el lugar que ocupan las proteínas en la lista de ingredientes. Los ingredientes que aparecen primero, segundo y tercero en la lista estarán presentes en mayores cantidades que aquellos que aparecerán más abajo.
  • No se alarme de inmediato si descubre que el alimento actual de su mascota no posee los ingredientes recomendados. Dichos ingredientes, que pueden ser de inferior calidad que aquellos de Eukanuba, no son peligrosos para su mascota. Sin embargo, con el paso del tiempo, estas comidas probablemente no sean las mejores para su mascota.
Qué proporciona Eukanuba
Nuestra empresa se encuentra dedicada a producir el mejor alimento para perros del mercado. Esto significa utilizar sólo nuestros mejores ingredientes, incluidas las proteínas de alta calidad como aquellas que se encuentran en el pollo, cordero, pescado y carne de res. Además, nuestras fórmulas contienen vitaminas y minerales a fin de saber que está alimentando a su amigo de cuatro patas de forma saludable.

No cometa errores: alimentar a su perro con algo de proteínas es mejor que no alimentarlo con ninguna. Sin embargo, al elegir una marca de alimento para perros con ingredientes de alta calidad, asegurará una vida más larga y saludable para su perro. Y esto significa muchos más paseos juntos hacia la librería.

*Los descubrimientos surgen de una encuesta telefónica realizada en julio de 2002 a veterinarios de tiempo completo cuyos pacientes son mayormente perros y gatos. La investigación fue realizada por una empresa de investigación independiente.

6 de enero de 2013

La ciencia detrás del olfateo

La ciencia detrás del olfateo


Si fuese un oncólogo en el año 2050, ¿qué herramientas utilizaría para determinar si un paciente tiene o no cáncer? Por supuesto, puede someter a la persona a una batería de exámenes invasivos y costosos, pero quizá sea más simple acudir al equipo de Pastores alemanes para que lo ayuden a olfatear una respuesta. Esto es así: los científicos esperan que los caninos puedan algún día detectar el cáncer de próstata olfateando una muestra de orina. De hecho, los perros ya cuentan con esta capacidad; somos los humanos los que sólo debemos descubrir cómo hacer que identifiquen lo que están olfateando. Estas increíbles proezas pueden remontarse a los receptores de la nariz del perro, que es entre 10.000 y 100.000 más aguda que la de una persona. Es por esta razón que su mascota sabe cuando usted tuvo un mal día en el trabajo: puede literalmente olfatear las secreciones de hormonas amargas de su cuerpo y también olfatear que le colocó mostaza a su hamburguesa con queso de su almuerzo. Sin embargo, esto no es todo:

La nariz investigadora

Los perros utilizan el sentido del olfato para conocer el mundo que se encuentra alrededor de ellos. Es por esta razón que no puede dejar de olfatear. Su salida a correr por el parque puede ofrecer docenas de puntos de información que indican el bienestar físico y emocional de sus compañeros caninos María y Daisy, así como las personas que viven con ellos. Su olfato le permite saber qué flores están a punto de florecer e incluso los tipos de plagas que están mordisqueando sus colas delicadas.

Cómo reducir el olfateo

A pesar de que este órgano es sinceramente milagroso, existen algunas ocasiones en la que quizá desee evitar que su perro olfatee. Después de todo, muchos de nosotros hemos sufrido una situación vergonzosa cuando una mascota olfatea las regiones genitales de un compañero (o quizá nos sentimos horrorizados al ser el objeto de ese olfateo). A continuación, se mencionan algunas sugerencias para ayudar a controlar este comportamiento.

  • Distraiga a su perro con un bocadillo, aplauso o tirando de la correa
  • Entrene a su perro para estar en la jaula a fin de que se pueda quedar gustosamente apartado durante una fiesta
  • Ejercítelo antes de cualquier evento a fin de que esté cansado y su nariz no desee olfatear

La nariz de un perro es una herramienta increíble. Sólo asegúrese de que sus investigaciones no incluyan las regiones genitales de sus amigos.

4 de enero de 2013

Los perros y gatos sí pueden ser amigos

Los perros y gatos sí pueden ser amigos


Usted incorporó dos Springer Spaniels al matrimonio. Su esposa contribuyó con un gordo gato callejero color naranja y un siamés maullador. Ahora, está viviendo en un zoológico. Mientras que los animales se persiguen unos a los otros como lo hacen los autos de carreras en las 500 millas de Indianápolis, usted está constantemente saltando rejas para bebés que (en teoría por lo menos) dividen el territorio canino del territorio felino. ¿Existe alguna posibilidad de llegar a Navidad con las cuatro mascotas y con el sacramento todavía intacto? Tenga esperanzas, amigo. Con algo de práctica y paciencia, algún día puede aspirar a tener a todas las mascotas posando en la misma tarjeta navideña. A continuación, detallamos cómo hacerlo:

¿Por qué no pueden llevarse bien?

Perseguir es un acto reflejo para los perros, al igual que lo es tragar. Los caninos no tienen ni que pensar cuando se activa este impulso, sólo actúan. Esto ocurre incluso con los perros senior más mansos. (De hecho, podemos mencionar la historia de un perro callejero que tenía una enfermedad terminal y que, en sus últimas horas, se levantó de su lecho de muerte para perseguir a una ardilla que estaba a 50 pies). Por lo tanto, cualquier criatura vistosa y movediza podría originar una persecución, incluso un niño pequeño. (Para obtener más información acerca de cómo criar perros junto con niños, consulte nuestro artículo "Cómo criar perros y niños juntos"). En algunas ocasiones, sólo es necesario que un perro mire fijamente a un gato, que quizá este sentando absolutamente quieto. Esto ocurre debido a que su perro aprendió hace algún tiempo que los gatos saldrán corriendo cuando lo vean. De hecho, son su presa.

Cuando un gato no debe ser un gato.

Es difícil lograr que un perro deje perseguir presas. Por lo tanto, la clave es hacer que Bianca considere al gato como otra cosa. A continuación, explicamos cómo hacerlo:

  • Acaricie al gato para impregnar el pelo con su olor.
  • Haga que un amigo suyo sostenga al gato. (¿Podemos sugerir que su amigo tenga puesta una camisa de manga larga?)
  • Coloque la correa a su perro y llévelo hacia el lugar donde se encuentra el gato.
  • Permita que su perro olfatee.
  • Si el perro actúa de forma amistosa con el gato, recompénselo con bocadillos. Si el perro actúa de forma agresiva, retírelo de ese lugar y dígale "¡No!" con seguridad.
  • Repita el ejercicio hasta que el perro tenga la reacción adecuada. (Sí, deberá repetir muchas veces este ejercicio antes de poder dejar al perro suelto alrededor del gato, especialmente si ya han tenido alguna historia juntos).